4 abr. 2008

La frente levantada

Hace un año, sólo un año, estábamos orgullosos de nuestro equipo. Una noche en Glasgow, del mes de abril de 2007, salíamos tristes de un estadio escocés y unos aficionados del Celtic, acodados en la puerta del típico pub, nos aconsejaban, nos exigían, la cabeza alta. Habíamos perdido pero lo habíamos hecho con honor. Claro. Lo entendimos, por eso, a las pocas horas levantamos clara la mirada y nos animábamos. Y, otras pocas horas después, contagiamos el ánimo a nuestros jugadores.

El año 2008 no ha podido empezar de forma más horrorosa, tres meses nefastos, de enero a marzo, salvo el partido con el Villarreal. Juego patético y resultados calamitosos. El partido del domingo ante el Racing de Santander, es mejor ni comentarlo, sólo ha sido el encuentro de la desilusión o, en terminología política, de la desafectación de la grada.

¿Y ahora? Ahora, deben ser los jugadores los que nos levanten la frente.